Categoría: Literatura
7 Diciembre 2008
Descubrí en elpais.com que aún queda jugo para exprimirle a Marilyn Monroe. Y es que Christie's, la famosa casa de subasta, venderá este mes más de 100 fotos de la controvertida Norma Jeane Mortenson. Dichas estampas muestran la transición de su carrera; desde sus inicios "hasta su época de mayor éxito en Hollywood", según lo indicó la versión digital del periódico español.
La Monroe en los "sets" de sus peliculas, la rubia en cuestión sonriendo pícaramente,"juguetona, sexy, inocente, insegura y angustiada", sostuvo el medio. Si el lector se cuestiona la importancia de la subasta y a la vez del post, le indico que estoy casi segura de que esta banalísima noticia (acompañada con el banalísimo acontecimiento social) provocará una buena literatura.
Y es que espero que desde su arresto domiciliario el nicaraguense Ernesto Cardenal escriba el tomo dos de su Oda a Marilyn Monroe. Ansío que el autor de "Al perderte yo a ti" traiga consigo más 'epigramas' y secuelas. Probablemente así se le otorgue al religioso un rincón mediático de cobertura, aunque fuese al lado de un aviso de subasta neoyorquina.
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28 Julio 2008
Dos parpadeos a medio abrir como toda ella, una mitad sofocada. Buscaba en la casi oscuridad de su cuarto (“ay, tantas veces compartido en la juventud errante”) una aspereza ilusoria para agasajar la vida o simplemente la penumbra.
Entonces decidió desarmar, en la noche aquella, los acertijos de su vera vacía. A veces sentía que su destino (“crueles fueron las Moiras”) de “solterona”, de diestra vacante se debió a que en la pubescencia gastó toda la porción de amor destinado.
No faltó el recuerdo, ahora monocromático, del besillo enjabonado, aquel cariño limpio e infantil que se le desfiló a la hora del recreo. Seguida la aproximada adolescencia y la redondez muy pequeña y relativa de algunas partes de su cuerpo. De la primera lágrima quinceañera, de la traición tan ruidosa como el culebrón nocturno, de las muchas bocas degustadas, de la muchas complacencias, de las demasiadas complacencias… Rió.
Conmemoró, mojándose los labios con su lengua gris, su primera relación, la primerísima piel cercana y transgresora, los años junto a su barba, junto a su espalda ancha… Recordó el hastío de tragar tanto amor a destiempo, pensó que erró en dejarlo ir. Quiso estar sola para ser mujer y no necesitar acompañante. De hecho, estaba muy de moda verse sola y ostentar de mucho “casual sex” en los “late twenties”, aunque éste no fuera su caso.
Decidió obviar la treintena, la cuarentena y la cincuentena de descubrimientos, de múltiples retozos, de las muchas cosas primero condenadas, luego curioseadas y posteriormente gozadas. Detuvo el pensamiento, prefirió soslayar los deleites e insistir en su maldición de infertilidad escogida. Se echó hacia atrás, cubrió sus ojos buscando una lágrima… Insistió en que sólo tuvo amor bueno durante la adolecida adolescencia.
Instó en buscar la muchacha en ella, “será mi apostolado”. Y gruñó por todos los amantes que no tuvo y los que sí. Y le pidió perdón a los que dejó desenganchados, a los que miró en esa instancia con ojos desarrugados. Gritó y condenó su educación jesuita. Levantó a su gato. Juró volver, juró hacerse querer por todos nuevamente. “Lo lograré”, repitió. Soltó carcajadas muy malévolas, pensó la vecina trasnochada. Aplaudió ante su nueva vida comenzada. Pensó en trazar un plan, empezaría desde ya. Pero, mientras iba recordando los atajos y las calles que debía tomar, se quedó (junto a su plan) dormida.
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25 Noviembre 2007
Yo marcho día a día alrededor de un reloj, de pies perdidos y apresurados, de una oficina pequeña y de aulas blancas. Divago también con varios sueños bajo los párpados y con poesía retumbante. Puede que sea una niña de cara pero conozco lo que amo y amo a las letras. Por tal razón, me atrevo a loar un poemario, con el que milito en mi rutina universitaria, personal e íntima. Es contemporáneo conmigo, tiene 20 años. Nació en Puerto Rico y va cargado con esa pasión atemporal, de todo lo que conlleva el amor y sus heridas. Militancia contra la soledad, de Félix Córdova Iturregui, pretende hacer tregua con el amor, el desamor y el milagro de encontrarnos para tropezar o trotar juntos.
Militancia contra la soledad, cuenta con 60 poemas, que según su autor, recogen años de obras poéticas inéditas. Cordova, también profesor de Literatura Puertorriqueña en la Universidad de Puerto Rico, explica que el libro narra diversas historias, entre ellas las de muchos amores, de los que fueron, no fueron y de los que son. El poemario tiene una versificación sabrosa, llena de aluciones a la naturaleza, a lugares de la Isla y a situaciones personales que sólo el poeta conoce. Asimismo,comunica un lenguaje refrescante, profundo, fácil de entender y repleto de imágenes y descripciones. Sobre los poemarios, Cordova insiste que estos trabajos son obras que no venden tanto pero que se hacen con gusto, por amor a la expresión.
El poemario es un descubrimiento maravilloso que traza encuentros con el tiempo, con la paz de haber querido, con los recuerdos de todo aquéllo cercano, extranjero y afin con la pasión. Córdova es autor de otros poemarios como Para llenarde días el día (1985), Sobre ésta difícil tierra (1993) y del libro de cuentos El rabo de lagartija de aquel famoso rector y otros cuentos de orilla (1986), al igual que de la novela El sabor del tiempo (Alfaguara,2005). El autor actualmente se encuentra trabajando en otro poemario.
Selección brevísima de poemas predilectos de
Militancia contra la soledad:
Amor,
ya te decía,
la muerte siempre acecha
para darnos el fruto de la vida.
Acabar es vivir
y la alegría es el rumbo,
la forma del camino.
De tu alma a mi alma
el tránsito fue siempre
de interior a interior.
No importa que se acabe,
nuestra flor fue perfecta.
(
Militancia contra la soledad, 28)
Y también será preciso cantarle a tu parte de sombra
a ese sol que un día hizo temblar a los sueños
a ese labio que puso su humedad en el calor de la adolescencia
que hoy con cuello de jirafa
mira por encima de los árboles del olvido
con la súplica de un clavel para los recuerdos
y será dulce saber que en ese espacio
el rencor no tiene palabra
por que si no nos queda el milagro
tampoco nos queda la desolación
(Militancia contra la soledad, 18)
Momentos como aquéllos
de inacabable interior
fueron nuestros, corazón,
con sus espinas, con sus nubes,
y sus hondos terrones.
Nos queda siempre la alegría
de haber querido hacerle
una hendija al infinito.
(Militancia contra la soledad, 22)
[...] y tú no llegas
donde he buscado hablarte y tú no oyes
donde miro tus ojos y tu mirada no existe
y mi olvido te absorbe y te rodea
mas no puede mi olvida
hacer que olvide
que todo se ha borrado y que tú exites.
(Militancia contra la soledad, 53)
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28 Septiembre 2007
Estoy en una ENCRUCIJADA, lo escribo en mayúsculas para atribuirle la fuerza que lleva. Estoy en conflicto. No sé qué hacer con mi vida. Para los que leyeron el apartado que yace a mano derecha, ahí se indica mi edad, pasatiempos y mis estudios… Estos últimos me han revolcado una tormenta en la cabeza.

Me falta alrededor de un año y medio para graduarme de bachillerato de Periodismo, con una segunda concentración Estudios Hispánicos. Y no sé exactamente qué carajo voy a hacer después. A mí, más que todo, me apasiona la literatura Hispanoamericana, escribir, el periodismo cultural. He ponderado entonces hacer estudios graduados en eso, pero… he aquí la serie de inconvenientes o paradojas propias.
1- No sé si es que no tengo habilidad en los buscadores pero no he encontrado el programa graduado que me enamore.
2- Aunque Estados Unidos es muy llamativo, los conocidos “tuitions” están de
p _ _ _ a madre. ¿¡40 mil dólares al año!? Por Dios… Sí, sé que hay ayudas pero como no he encontrado mi postgrado ideal estoy un poco perdida.
3- Quiero estudiar Estudios Hispánicos y no lo quisiera hacer en inglés, porque esencia de los Estudios Hispánicos no se saborea en dicho idioma (Aunque puedo flexibilizar mi prerrogativa).
4- He visto programas en España, pero varias personas egresadas de allá no me han recomendado que me vaya a la madre patria. Este país me interesa por el vernáculo y los accesos que tendría a bibliotecas y por ende a investigaciones.
5- Latinoamérica es una opción, pero no sé si me convaliden mi grado de Puerto Rico. Ese es el problema también con España; la educación en la Isla es por cánones norteamericanos, no se si otras instituciones, aparte de de Estados Unidos, las acrediten.
6- NECESITO UN PH.D PORQUE QUIERO SER PROFESORA UNIVERSITARIA. Si no lo tengo no podría tener un puesto con permanencia en mi país.

Éstas son sólo una de las muchas loqueras aleatorias circundan el pensamiento. También está la sarta de cadenas emocionales, como alejarte (aunque sea por un tiempo) de tu pareja, familia, las playas y el rico arroz con habichuelas, pero, ¿pa’ qué pensar en eso ahora? Bueno, les confieso que estoy un poco sesgada… me encantaría estudiar en Nueva York…. Aunque eso conlleve otros dolores de cabeza monetarios. Pero es que esa ciudad me encanta, hay mucho boricua, mucha vida, buena educación (y gran parte de ésta en español). Sí, pero también hay como 40 millones de personas que concuerdan con mi pensar y hay sólo 6 espacios para los programas que quiero… ¿En qué acabará toda esta historieta? Les mantendré informados.
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22 Julio 2007
¿Cuánto trasciende el amor? Para el siglo XVII, Francisco de Quevedo, en su poema Amor constante más allá de la muerte, había plasmado la eternidad de este sentimiento. El amor ha sido un tema frecuente en la literatura de todos los tiempos, aún es un punto de empatía universal. En La dama de las camelias, Alejandro Dumas narra la historia de un amor trágico entre una cortesana y un joven común. El libro demuestra que, aunque siglos de diferencia nos separan de texto, el sentimiento que emite es atemporal.
La trama comienza en 1847, con una subasta las pertenencias de Marguerite Gautier en París. Ella acaba de morir endeudada, el fin de la subasta era sufragar esas cuentas. Gautier fue una famosa cortesana por su juventud, extravagancia y belleza. El autor afirma haber conocido a dicha persona, también asiste a la subasta donde compra el libro Manon Lescaut. En la primera página del mismo, yace una dedicatoria firmada por Armand Duval, dirigida a la difunta cortesana. Duval no pudo asistir al funeral, ni a la subasta. Por tanto, decide averiguar quién adquirió el libro para ir a comprárselo. Cuando visita a Dumas, Duval se desahoga con él. Según Dumas, La dama de las camelias se sustenta de esas conversaciones. Duval está destrozado por la muerte de Marguerite Gautier, su amante. Armand Duval y Marguerite Gautier vivieron un tórrido de romance que duró seis meses. Gautier era la cortesana más solicitada en París, vivía de pensiones que le da brindaban distintos hombres adinerados. Ella tenía varios amantes, salía con frecuencia, y estaba enferma de tuberculosis. Como sabía que moriría pronto, vivía llena de excesos. Por su parte, Armand Duval era un joven acomodado, sin mucha reputación, que estaba muy encaprichado y enamorado de Gautier. Él acepta su estilo de vida (aunque lo sufre) y se dispone a entregarle todo su cariño. Consecuentemente, ella se enamora, decide abandonar los lujos de la ciudad y se retiran al campo para disfrutar de su relación. Sin que Duval se entere, el padre de este visita a Marguerite y le pide que suspendan el romance. Porque de lo contrario su hija (y hermana de Armand), no se podrá casar con un joven noble; cuya familia no quiere estar vinculada por ningún lado con una cortesana. Gautier accede y abandona a Duval, quien queda muy herido. Ella vuelve a su antiguo estilo de vida en París. Cuando Duval se entera de esto, decide ir a París, para hacer alarde del desprecio que por ella siente. Ante esto, su salud se debilita. Duval, que aún la ama, decide distraerse y viajar el mundo. Gautier se halla moribunda, le escribe a Duval y le explica por qué realmente lo abandonó. Tras enterarse Duval intenta regresar lo antes posible a donde ella. Pero llega muy tarde, había muerto, ya estaba enterrada y se subastaron sus pertenencias.
Este relato plantea lo efímero de la vida, pero también la inmortalidad del amor, por lo menos en la literatura. Independientemente de lo que exista en ultratumba, el amor se prolonga en las letras. Quizás más que eso. Quevedo afirma: “polvo serán, más polvo enamorado”.
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24 Junio 2007
Más allá de lo que nos exige a gritos el cuerpo (entiéndase abrigo, alimento, calor…), al alma también hay que rendirle cuentas. Unos se desbocan en los dogmatismos religiosos, otros en el culto al capital; yo le respondo a las letras. Qué significa eso, se preguntará el lector. Fácil, para mí la literatura es vida y la poesía es el más dotado juglar.
No propongo discutir porqué las letras son una prioridad y oficio para mí, pero sí quiero escoger unos fragmentos de poemas y diversos textos que me han gustado. Mi norte sigue siendo plasmar letras que se ensalzan por sí solas e intentar atraerlos a leer los escritos completos de donde nacen estos fragmentos. ¡Qué lo disfruten!
“[...]goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata o viola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada”.
-Mientras por competir, Luis de Góngora
"Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido:
su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado".
-Amor constante más allá de la muerte, Francisco Quevedo
“But our love it was stronger by far than the love
Of those who were older than we,
Of many far wiser than we;
And neither the angels in heaven above,
Nor the demons down under the sea,
Can ever dissever my soul from the soul
Of the beautiful Annabel Lee: […]”
-Annabel Lee, Edgar Allan Poe
“¡Cómo sabría amarte, mujer cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más.
Y todavía
amarte más.”
-Amor, Pablo Neruda
"[...]Pero en definitiva ¿qué es Lo Nuestro? Por ahora, al menos es una especie de complicidad frente a los otros, un encuentro compartido, un pacto unilateral. Naturalmente no es una aventura, ni un programa ni mucho menos que menos un noviazgo, pero es más que una amistad [...]
-La Tregua, Mario Benedetti
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20 Mayo 2007
La literatura tiene la habilidad de transportarnos a distintas épocas y lugares. Provocando diversas sensaciones y reacciones en el lector. La capacidad narrativa de un escritor puede transformar un simple texto en toda un experiencia mágica, que parecería ser palpable. Conviertiendo las hojas del libro en un festín de los sentidos; haciéndonos ver, oír, sentir, saborear y hasta oler el escrito. Tal es el caso de la obra de Patrick Süskind, El perfume. En ella se narra la vida de Jean-Baptiste Grenouille, un asesino con capacidades olfativas extraordinarias, cuyo norte es crear un perfume tan potente que manipule la voluntad de quienes aspiren dicha fragancia.
Grenouille nace en un ambiente precario en la ciudad de París. Al parirlo, su madre lo deja en el suelo junto a los restos del pescado con los que trabajaba. Ella ya había dejado morir a otras cuatro criaturas; la policía la ve, la acusa y le aplican la pena de muerte. Desde ese entonces Grenouille se convierte en nómada, pasando de mano en mano. Es acudido por distintas personas, entre ellos varias nodrizas y un sacerdote. Una de las nodrizas es quien se percata de que el niño no emana olor. Grenouille vive en un orfanato por varios años, provocándole odio y miedo al resto de sus compañeros. A los nueve años es trasladado a la casa de un curtidor, donde tendrá que trabajar como esclavo para sobrevivir. Éste posee un fortaleza increíble, varias veces logro salvarse de la muerte. En sus días libres solía recorrer la ciudad de París en busca de aromas. Su envidiable olfato hacía que percibiera miles de fragancias, y éstas se quedaban en su memoria. Aquí comete su primer asesinato, matando a una joven para poder atrapar su olor. Las capacidades de Grenouille impresionan a un viejo perfumista; éste le da trabajo. El joven aprende fórmulas, nombres y crea cientos de nuevos aromas; dichos aromas son atribuídos al viejo perfumista y no a Grenouille. Cuando éste cumple 18 años, se marcha de París con un título de oficial de perfumista.
Grenouille pasa siete años viviendo en las montañas sin el contacto humano que tanto repudiaba. Luego decide volver a la civilización, tras sentirse “asfixiado por la niebla de las montañas”. Al llegar al pueblo más cercano es estudiado, por su condición de ermitaño y le cambian la apariencia. Aquí crea una fragancia que le permite oler como humano. Se marcha y llega hasta la ciudad de Grasse, comienza a trabajar en una casa de perfumes. Aquí comete los más atroces crímenes; matando a 25 jovencitas para apoderarse de sus olores y hacer la mejor fragancia de todas. Jean-Baptiste Grenouille es capturado y sentenciado a la pena de muerte. El día de su ejecución se aplica un poco del perfume creado. Dicha fragancia crea, en los que esperaban la ejecución de Grenouille, una excitación sexual, que culmina en una orgía colectiva. Ya nadie quería que mataran a Grenouille y posteriormente todos olvidan el incidente. Mientras tanto, Grenouille escapa de la ciudad de Grasse.En el camino se aplica un poco del perfume e instantaneamente un grupo de maleantes quedan hechizados con Grenouille (y su olor). Tan grandes eran sus deseos, que forman un círculo y Grenouille queda atrapado en el medio. El grupo de maleantes toman sus manos y armas, despedazan a Grenouille, se lo comen. Todo en un acto de amor para poder quedarse con aquel ser.
Al igual que Grenouille, tenía la capacidad de atrapar a las personas con sus perfumes, Süskind hace lo mismo en letras . Nos envuelve en el texto con una telaraña de intrigas, de la cual no podemos desprendernos hasta llegar al final. Toca la fibra humana más íntima y nos hace sentir, creer y hasta oler esta fantástica historia ficticia de un asesino perfumista.
(Este libro fue adaptado para el cine, en la actual película "The perfume, story of a murderer").

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12 Mayo 2007
"La poesía es el alma de la literatura", afirmaba el Aguinaldo Puertorriqueño. Dicha obra era una antología de textos de jóvenes boricuas, radicados en el extranjero (especifícamente en España). Esa juventud crea el libro como un presente (regalo) dirigido a sus familiares que yacían enla patria, Puerto Rico. Poco imaginaron que ese taller se consideraría como obra pionera en lo que se entiende comoliteratura de la puertorriqueña.
Desde ese momento han pasado más de dos siglos, en los que se han ido sumando los grandes escritores (de fama internacional) que han nacido en la Isla. Por razones políticas y educativas, la mayoría de la efervescencia literaria se le atribuía a figuras masculinas. Entonces, en el siglo XX, se le empieza a hacer más justicia al talento de las féminas. ¿Y cómo no? Puerto Rico parió una Julia de Burgos, poetisa inigualable.

Su obra no es muy extensa; murió siendo una joven adulta. Era maestra de profesión y lo demás era sentimiento y talento. Su obra no se limita a temas románticos. Habla del obrero y el proletariado, de la Isla o la topografía de la misma revelándose en ella, del paternalismo, del nihilismo, del amor y desamor (claro!), entre otros. Bueno, el norte de este post no es dar una biografía de la poetisa sino ubicarla en un contexto histórico determinado y poner mis dos poesías favoritas de ella.Aquí les dejo con dos poemas de ella:Yo fui mi misma ruta y Nada (mi poema favorito). Mi único propósito es contagiarlos con bellos versos, esperando (que quizás) alguien descubra o redescubra la maravilla de la obra de Burgos.
Yo fui mi misma ruta
Yo quise ser como los hombres quisieron
que yo fuese: un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes,
y mis pies, planos sobre la tierra promisora
no resistían caminar hacia atrás,
y seguían adelante, adelante,
burlando las cenizas
para alcanzar el beso de los senderos nuevos.
A cada paso adelantado en mi ruta hacia el frente
rasgaba mis espaldas el aleteo desesperado
de los troncos viejos.
Pero la rama estaba desprendida para siempre,
y a cada nuevo azote la mirada mía se separaba más
y más y más de los lejanos horizontes aprendidos:
y mi rostro iba tomando la espresión que le venía
de adentro, la expresión definida que asomaba
un sentimiento de liberación íntima;
un sentimiento que surgía del equilibrio sostenido
entre mi vida y la verdad del beso de los senderos nuevos.
Ya definido mi rumbo en el presente,
me sentí brote de todos los suelos de la tierra,
de los suelos sin historia, de los suelos sin porvenir,
del suelo siempre suelo sin orillas
de todos los hombres y de todas las épocas.
Y fui toda en mí como fue en mí la vida…
Yo quiese ser como los hombres quisieron que yo fuese:
un intento de vida; un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes;
cuando ya los heraldos me anunciaban
en el regio desfile de los troncos viejos, se me torció el
deseo de seguir a los hombres,
y el homenaje se quedó esperándome.
Nada
Como la vida es nada en tu filosofía,
brindemos por el cierto no ser de nuestros cuerpos.
Brindemos por la nada de tus sensuales labios
que son ceros sensuales en tus azules besos;
como todo azul, quimérica mentira
de los blandos océanos y de los blancos cielos.
Brindemos por la nada del material reclamo
que se hunde y se levanta en tu carnal deseo;
como todo lo carne, relámpago, chispazo,
en la verdad mentira sin fin del Universo.
Brindemos por la nada, bien nada de tu alma,
que corre su mentira en un potro sin freno;
como todo lo nada, buen nada, ni siquiera
se asoma de repente en un breve destello.
Brindemos por nosotros, por ellos, por ninguno;
por esta siempre nada de nuestros nunca cuerpos;
por todos, por los menos; por tantos y tan nada;
por esas sombras huecas de vivos que son muertos.
Si del no ser venimos y hacia el no ser marchamos,
nada entre nada y nada, cero entre cero y cero,
y si entre nada y nada no puede existir nada,
brindemos por el bello no ser de nuestros cuerpos.
servido por Laurie
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