Publicidad:
La Coctelera

Loqueras aleatorias

Aquí plasmando andanzas

Categoría: Puerto Rico

14 Octubre 2008

Crónica de un bicicleteo un tanto inadecuado

(Originalmente publicado en la revista "La Polis")

Al peatón que el tren no le queda a pasos o al que no le convenga las nuevas rutas del transporte colectivo (aún pensando en lo gratuito de la AMA) quizás debería plantearse la posibilidad de adquirir una bicicleta.

El vehículo que es, según lo define la Real Academia Española de la Lengua, de dos ruedas de igual tamaño cuyos pedales transmiten el movimiento a la rueda trasera por medio de dos piñones y una cadena, se ha convertido en todo un acontecimiento local.

Escuchaba decir a una recién llegada de uno de los Países Bajos, que había comprado allá su bicicleta durante las temporadas de especial. Y era la Policía quién vendía a precios más bajos aquéllas que hubieran sido confiscadas. Mi historia es un tanto (bastante) menos romántica. Este periplo comenzó con un profundo análisis. “La gasolina está cara, no tengo carro legítimamente propio, las guaguas públicas son vacilantes....”, fueron los argumentos más determinantes.

Así que en una tienda al por mayor, que yace asimismo multiplicada en la Isla, facturé mi compra. Después que uno pasa los ocho años y si no nos lucen los atavíos en "lycra" neón, las bicicletas se nos hacen un poco "passé". Digo, hasta el presente que asfixia’os en motores, deudas y tapón, es una alternativa bastante aceptada.

Ahora sólo necesitaría trazar una ruta menos laberíntica para llegar (y claro regresar) hasta mi punto de origen. Susana, o como llamé a mi nuevo vehículo bípedo púrpura, me llevaría, por ahora, a Río Piedras y de vuelta. Pero… ¿cómo lo hago?

Sin necesidad de escudriñar mucho me percaté de unos inconvenientes: la AMA no aborda bicicletas, la "pisicorre" menos, y luego de sacar el carnet de ciclista del Tren Urbano, se me ocurre que ninguna estación me queda muy asequible. Bueno, por lo menos la Ley de Vehículos y Tránsito enuncia que hay que educar a los conductores de vehículos o vehículos de motor sobre la obligación de compartir la vía pública con los ciclistas”. Qué alivio.

Aún pensando en las desventajas de que la bicicleta no tuviera un carril exclusivo (aunque se le destine el derecho), no cupiera en las aceras y entorpeciera al transeúnte estaba determinada a pedalear a Susana. Decidí y pude hacerlo, no para divertirme…Esto era serio digno de una crónica.

Allá en Río Piedras el sol es un poco más incandescente, las bocinas no sobran, los “muévetes” tampoco. Y entre el marullo de gente sabatina y el “pobre nena y que corriendo bicicleta con este calor”, o los piropos a destiempo se me ocurrió pensar que lo logré. Que pude penetrar un espacio urbano (no residiendo en él) montada en un vehículo no motorizado, aunque con miedo al ‘tumbe’ de mi nuevo carro. Sudando en la Ponce de León, estorbando la salida y entrada a las librerías, zigzagueando por la plaza y en la De Diego…. Al medio día.

“Tú lo que estás es 'chulenado' con la bici”, me dijo un pana (éste sí ciclista) al que me encontré. “Bajar no es el problema a ver cómo regresas a Cupey (donde moro) con eso”, insistió. Pero no fue tan difícil… procuré montar debidamente la bicicleta en la guagua y regresar a mi destino.


servido por Laurie sin comentarios compártelo

18 Mayo 2008

Si se aborda, se cuenta

Miraste hacia el lado mientras buscabas cuál era la cantidad exacta y necesaria para abordar. Había una señora con ese peinado que tanto critica el lado hispanófilo de tu familia. “Hay que tener pantaletas para salir a la calle en dubi”, recalcó en la memoria la voz de tu tía, blanca y perfilada.

Decidiste ignorar las prendas ajenas, si total qué importaban. Y te hiciste la desentendida y pagaste sólo 60 centavos. No te atreviste a mirar al chofer. Ya inmersa en las butacas vinos y marrones, la curiosidad espió por quienes ahora compartían transporte contigo. Sí, es cierto, podrías haber llamado a tu amiga para que buscara, pero pensaste que quizás, recordando los años en aquella escuela franciscana, valdría la pena el sacrificio del calor.

¡Qué gran gesta decidiste realizar ése día! Te levantarías y te perfumarías igual. “Hoy tomo transporte público”, repetiste sonreída. Había que ir sencilla, te acomodaste las tenis rosadas y apretaste el pantalón. “Hora de caminar”, pensaste al tomar la mochila, que algún momento fue color salmón, y hoy sólo es la crítica perfecta de tu desdeñez.

Llegaste a la parada y no querías que ningún carro conocido lo fuera, pues deseabas desconocerte en un lugar tan habitualmente conocido para ti. Bajo el calor de las doce (“que horas para salir”), el techo en cinc de la parada se doblaba. “Ten cuida’o, nena. Aquí roban mucho”, pronunció una dama. Y la observaste extrañada, puesto que este recinto inexplorado pero aledaño a lo que concibes como terruño, era para ti inofensivo. El hombre de los pantalones corduroy te miró, mientras se rascaba, lo que sabías que frente a la gente no debía rascar. Así se repetía la historia, entre piquiñas y conversaciones ajenas, y seguían pasando los minutos, que llegaban a 10 y luego a 20 y se multiplicaban por dos.

La guagua no llegaba y el sol, que ya no era de las doce, continuaba su labor de alumbrar y perforar a cualquiera que se atreviera a salir de la sombra de cinc que proveía la parada. Pero al fin y una hora después de lo estipulado llegó la 18. “Tendré algo que contar”, pensaste.


Era tan monótona tu vida que quedaste asombrada con las damas que entraron durante la quinta parada y que en fragmentos narraban sus biografías. “A ella que no se meta, dile, que ése es mío”, dijo a la que nombraste en tus apuntes Amanda. “Bueno, ella busca y encuentra lo que quiere ser encontrado”, contestó la otra en defensa de la desconocida en cuestión. A ésa decidiste llamarle Mayra. Ellas, Amanda y Mayra, se bajaron un poco más adelante. “Qué lástima”, te afligiste, hubieran ayudado a tu vocación casi periodística, casi literaria. "Pero ya qué rayos", consideraste, al ver el vehículo casi vacío. "No mas historias por usurpar".

Cercano ya tu destino final, hiciste un recuento muy escueto de lo acontecido. “Tengo que salir de este país a buscar aventuras”, razonaste durante el inventario de vivencias.
Primero, la doña y su dubi, luego el sol, la advertencia de robo, el rascabolas en corduroy, el calor, la AMA atrasada, las muchas paradas, Amanda y Mayra hablando y el arrivo a la Avenida Universidad.

"¿Y ahora qué?". Pero antes que pudieras apenarte y tan pronto como te bajaste y la guagua echo a correr, viste a aquel joven medio distante, medio amigo, con el que solías almorzar. Te le acercaste orgullosa y comenzaste a narrarle: “Chico, a que no sabes cómo llegué a la yupi hoy…”

servido por Laurie 5 comentarios compártelo

20 Abril 2008

Crónica de un arresto Ejecutivo

[Esta crónica fue publicada en periódico Dialogo para la edición de abril-mayo en reacción a los cargos impuestos por el Gobierno Federal Norteamericano en contra del Gobernador de la Isla, Anibal Acevedo Vila. El texto, al igual que todo lo que escribo para medios impresos, fue censurado. La versión final quedó muy diferente a ésta...Esto es un poco de rabieta mezclada con ganas de fiscalizar mi trabajo]

“¿Qué pasó?”, se escuchó al unísono. Había imágenes fragmentadas y voces sueltas que repetían: “Ejecutivo, trajes, cargos, donativos ilegales y federales, federales, federales”.
Como buena integrante de la Generación Y corrí hacia el ordenador para divisar las malas nuevas o buenas viejas en el estático portal noticioso. Pero el tráfico me detuvo. Centenas de usuarios varados (igual que yo) intentaban acceder aquel espacio virtual/real. Oh, oh no había forma de informarme por la vía punto com. Aunque… quizás… no debía eliminar la Red aún, seguro Facebook me daría una primicia. Y no fallé pues en él se leían oraciones más o menos informativas que decían: “Arrestos, Arrestos, Arresto” o “Se chavó el Gobe”.

Por el momento había agotado la herramienta cibernética, así que intenté rápidamente (y con la ayuda del control remoto) buscar en la televisión, tal vez hallaría un resumen completo del acontecimiento. Error. Los canales locales, carentes de pietaje, dispersaban imágenes viejas de cuatrienios pasados o de edificios judiciales de la Isla. Pero la falta de visuales no limitó la capacidad imaginativa de los medios en cuestión… Se preparó, desde las horas más remotas de la mañana, todo una secuencia musical para el asunto, era una mezcla de James Bond y Misión Imposible. Y los reporteros (¡ay, los reporteros!) masticaban palabras como: “el desaparecido Ejecutivo” u otro conjunto de términos lúgubre para llenar los espacios televisados. El espectáculo estaba imparable e incluso y en un acto sin precedentes, un canal interrumpió toda su programación para dedicarse únicamente a cubrir la acusación que se le hiciera al Dirigente del País.

Pero, ¿qué podían decir? Salvo las versiones incompletas emitidas por aquellos que acusaron, lo demás era comentario o pura politiquería. Yo, cómo tenía antojitos de escuchar la opinocracia boricua, dejé la televisión a un lado y sintonicé la radio…
“Le sugiero que renuncie”, opinó el Contralor desde el Tribunal Federal. “Hay que preguntarle al pueblo si lo quiere de aspirante todavía”, enunciaba un profesor. “Con esto se hunde el Partido”, decía otro. “Nuestro sistema establece que hay presunción de inocencia”, expresó un locutor. Eran sentencias ubicuas que se duplicaban por las cadenas radiales. Mientras tanto, los periodistas, hambrientos de información, seguían ingeniándoselas para conseguir manifestaciones, ya fuera de “expertos politicólogos” o de simples oyentes que para hablar ataponaban las líneas telefónicas. ¿Qué opciones me quedaban? No se podían leer las noticias impresas, esos periódicos casi recién nacidos en las horas del alba tenían al mediodía más edad que una centuria… ¿Qué hacer? ¿Intentar de nuevo el Internet? ¿Tendría mejor suerte?
Otra vez a fungir de navegante. El acceso fluyó con más suavidad que en las horas mañaneras. Veo por doquier notas de las agencias de noticias. Por fin, puedo tener más o menos una idea de lo que contiene el pliego acusatorio y digo más o menos, porque las Autoridades son caprichosas y de vez en cuando discretas.

Pero se complicó el asunto, la prensa internacional notó el revolú boricua. Medios de Nueva York, de Philadelphia, de Florida, ennegrecieron sus títulos para señalar al acusado. “Charged”, “accussed”, “wrongdoer” escribieron y publicaron las fotos, a mi entender, menos favorecedoras del protagonista de la épica.

¡Qué evento noticioso! Pero, ‘pérate… ¿Cómo va a ser? Si el Ejecutivo ni siquiera ha asomado el hocico.

servido por Laurie sin comentarios compártelo

19 Marzo 2008

Puerto Rico (Des)Planifica

Mi comunidad se llama Puerto Rico. Es parte de los Estados Unidos desde hace alrededor de una centuria, es una colonia dicen algunos, es un territorio no incorporado dicen otros. Mide alrededor de 100 x 35 millas y tiene millones de vástagos, según datos censales hay cerca de 4 millones en la Isla. Mi comunidad se llama Puerto Rico y tiene 78 municipios y enfrenta un problema que a mi juicio es terrible. No, no solamente es el estatus sino la planificación urbana, cómo se gesta y sus efectos.

Al buscar sobre qué oficinas lidian directamente con la planificación en Puerto Rico, nos encontramos con la Junta de Planificación (JP) y la Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE). Éstas son las dos agencias de gobierno en las que recae primordialmente el deber de formular y supervisar la implantación de la política pública en el desarrollo urbano del País. Por su parte, la Junta de Planificación está orientada al desarrollo y crecimiento socioeconómico del País a través del programa de inversiones capitales del gobierno, además de preparar y adoptar planes, tales como el de uso de terrenos, los regionales y los especiales. De otra forma, ARPE otorga los permisos de construcción, desarrollo y usos. También es responsable de las segregaciones de tierras y de atender querellas. El proceso de fiscalización se lleva a cabo por las mencionadas querellas que hagan los ciudadanos. Este es un problema. Mi comunidad Puerto Rico se tiene que quejar porque las agencias se han mostrado muy permisibles al cemento.

Otra agencia que trabaja en conjunto con JP y ARPE es el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP). Las tres dependencias antes mencionadas comparten la responsabilidad de los procesos de planificación, construcción de vías, ordenamiento y desarrollo del País.

Al estudiar los cambios políticos, sociales y económicos que ha sufrido Puerto Rico, uno de ellos es el pilar para entender la planificación urbana del siglo XX, la “Operación Manos a la Obra”. Dicho proyecto fue ideado por Luis Muñoz Marín a partir del 1950. El plan, junto a una reforma agraria enfocada en la industria azucarera, ayudó a mover la economía. “Operación Manos a la Obra” sustituyó tierras fértiles y a los cultivos de caña, azúcar, piña, entre otros, por las manufacturas de textiles, de objetos electrónicos y farmacéuticas. A consecuencia de eso más personas se mudaron a la capital, lo que causó una densidad poblacional en el lugar. Posteriormente, como restaba la tierra, las casas siguieron construyendo en municipios a las afueras de San Juan.

El desarrollo urbano de mi comunidad Puerto Rico tiene otro hito importante: llegada del automóvil a la isla, para la década del 20. Al igual que en Estados Unidos, en Puerto Rico se gestionó una desplazamiento por aquéllos que teniendo acceso al automóvil y posibilidades de salir del bullicio de la ciudad lo hicieron. Por consiguiente, esas construcciones a las afueras del casco citadino se identificaron como suburbios.

Se fomentó el uso del automóvil para poder llegar a los terrenos urbanizados aledaños a la ciudad. En tanto a Puerto Rico, tras la llegada del automóvil y del desplazamiento de viviendas, se comenzaron a construir comercios y carreteras dirigidas a ese sector que consume y reside fuera del casco urbano. Hecho que perjudicó a los pequeños comercios del casco urbano que estaban creados para que se accediera “a pie” a ellos. Se fue deshaciendo la necesidad de penetrar el casco urbano porque un centro comercial se construyó cercano a la autopista y a los domicilios en los suburbios.

Al crecimiento de la ciudad fuera de los núcleos o centros urbanos se le conoce como desparrame o desparramamiento urbano. Esto a la vez provoca otros fenómenos como el ataponamiento y gastos por parte del Gobierno en la creación de vías, de instalaciones de luz eléctrica y agua potable. También acarrea otros malestares, como la construcción en lugares fértiles para la agricultura o en lugares inestables, propensos a inundaciones.

Lo que catalogo como mala planificación urbana y también el desparrame urbano, afecta varios aspectos de la vida insular. Perturba al pequeño comerciante, pues a consecuencia de la presencia de viviendas esparcidas en municipios cercanos a la ciudad, ha germinado otro tipo de comercio dirigido a los suburbios, como las megas tiendas y no el pequeño comercio. Asimismo, afecta al ambiente (construcción, cemento y vías), crea una dependencia al auto, genera ataponamiento, crea bolsillos de pobreza, por decir sólo algunos. Entonces he aquí el otro problema mayor: se hace imperativa la presencia del carro, del estacionamiento y de las carreteras. La transportación alternativa funciona poco… y se sigue construyendo a tutiplén… se hace sin casi medidas de preservación, sin ninguna agencia gubernamental fungiendo de perro guardián (más bien parecieran perros falderos) sin respeto a la naturaleza y sin conciencia a la cultura.

Caso: Paseo Caribe

Tags: go green

servido por Laurie 2 comentarios compártelo

14 Enero 2008

El MET en Santurce

La temporada 2007-2008 del conocido teatro neoyorquino, Metropolitan Opera, ha sido trasmitida en directo al cine Metro en Santurce desde el 15 de diciembre. Dicho evento convirtió a Puerto Rico en el único país latinoamericano que presenta simultáneamente las óperas dramatizadas en la Gran Manzana.

La trasmisión vía satélite permite ver la antesala al espectáculo, la función y otros complementos. Entre éstos se hallan entrevistas a directores musicales, actores y demás participantes de la ceremonia, al igual que suplementos preparados por la cadena norteamericana CNN.

Los gestores de esta iniciativa en la Isla son los cines Caribbean Cinemas y CulturArte de Puerto Rico. Que, según informó Universia.pr, buscan traer al pueblo lo mejor de la música clásica a nivel mundial. Para lograr una transmisión de calidad el cine santurcino se equipó con un proyector digital de alta definición y antenas receptoras, explicó Robert Carrady, presidente de Caribbean Cinemas.

En cuanto a la oferta teatral, el MET escenificará: "Manon Lescaut" el sábado, 16 de febrero, a las 2:00 p.m., "Peter Grimes" el sábado, 15 de marzo, a las 2:00 p.m., "Tristan & Isolde", el sábado, 22 de marzo, a las 12:30 p.m., "La Boheme", el sábado, 5 de abril, a la 1:30 p.m., y "La Fille du Regiment", el sábado, 26 de abril, a la 1:30 p.m. Las piezas "Romeo y Julieta", "Hansel y Gretel" y "Macbeth" se presentaron entre diciembre y enero.

Los boletos están a la venta en el cine Metro a un costo de $22.


Tags: met en pr

servido por Laurie 2 comentarios compártelo

31 Diciembre 2007

Del loco que se viste de blanco

Hubo un anciano, bueno un casi-anciano, que colocó mis dedos en su frente para que sintiera los vestigios de plomo que le quedaban en la sien. Era una bala que le habían disparado mientras estaba en Kuwait, a principios de la década del 90, cuando otro Bush jodía las relaciones con el medio Oriente.

Sin más introducción, el casi-anciano y para ese entonces desconocido, se sentó junto a nosotras (y digo nosotras porque tomaba una cerveza con una amiga) en la mesa de aquella barra riopedrense. Intentó romper el hielo al decir que parecíamos hermanas, que teníamos a misma 'templanza' en la mirada y no sé qué otra cosa. A mí me pareció un ser muy interesante. Confieso que había estado estudiando su comportamiento desde que comencé a visitar con frecuencia ese chinchorro aledaño a la Universidad, hace alrededor de tres anos.

Era él, el hombre vestido todo de blanco, manchado con polvo y aceite, el loco siempre pegado a su radio portátil, que ahora estaba delante a nosotras contándonos sus líos en horas de trabajo (laboraba en la taberna en la que yacíamos). Había pertenecido al Navy norteamericano durante 15 anos, tiempo que estuvo 'estacionado' en Arabia, New Jersey, Japón, entre otras localidades. En dichos años de servicio fue que recibió varios disparos mientras se disputaba la Guerra del Golfo Pérsico. Según cuenta, le tomo seis meses la recuperación, se quedó con una bala en el cuerpo y fue pensionado por la milicia de Estados Unidos.

La vocación periodística iba acrecentándose. No paraba, no parábamos de preguntarle acerca de su vida, de la razón por la cual siempre viste de blanco y de su pulsera. Esa pulsera que tanto quería para mí, la de cuentas verdes y amarillas, la Yoruba.
"Yo soy hijo de Obatalá, el es mi Papadiós, visto de blanco por una promesa que le hice...Desde queme sanó del vicio, hace más de 10 años, visto de este color como una ofrenda", decía mientras hacia muecas con los labios. “¡Qué mucho ustedes preguntan!", expresó el hombre de tez clara, ojos azules y cabello gris.


El ex-marine entonces prosiguió a develarnos que éramos hijas de Ochún. Ella es otra deidad de la Santería, vive en las corrientes de agua dulce, es hermana de Yemayá, un tipo de diosa Venus-Afrodita, muy coqueta y que lo da todo por sus retoños. Para nuestra sorpresa nos enteramos también que las hijas de Ochún son muy zalameras. El casi-anciano dejó ver éramos peligrosas porque 'enamorábamos' con facilidad. Interesante, lo que condenaba mi educación católica, este sincretismo lo veneraba.

El hijo de Obatalá habló de muchas cosas, de los estudiantes 'terroristas' de la Universidad, de nuestras bocas, de la mujer que le mueve el alma, de su vida en Río Piedras, de la salsa y de su trabajo en taberna en la que nos encontrábamos. Antes de irse, el instó que debíamos llevarle un obsequio a Ochún, que debíamos visitar un río y entregarle alguna dádiva.

"Llévenle flores y miel... Háblenle... tengan fe que ella escucha". Acto seguido, el loco de Río Piedras se incorporó a su trabajo sin nombre en el lugar, con un trago de Cuba Libre en la mano se despidió y sin soltar su pequeño radio portátil dijo que cuando visitáramos Ochún, él iría con nosotras.

servido por Laurie 8 comentarios compártelo

20 Diciembre 2007

Un poco de sanduga,,,

El “bum-bum” sonoro no se hizo esperar. Mientras transitaba por las calles de esa ciudad en peligroso deterioro, no faltaba aquella cadencia de vibraciones. Eran unos cuantos, varados en un rincón concurrido, quizás adolescentes, tal vez críos. En fin, eran ellos que se dejaban llevar por el epicentro de la música, de ésa que emanaba a gritos del vehiculo.


“Yo sé que yo soy la fuckin’ moda”, se les escuchó cantar. En tanto pretendían sujetarse la entrepierna, trovar a pulmón a ese Mesías callejero. “A mí lo que me gusta es el tra”, dijo uno. “A mí me gusta el hip-hop americano”, enunció otro. Y seguían allí, detenidos, mientras unos cuantas beatísimas se persignaban al pasar.


“Vamo’ a ver si el gas pela…”, continuaba el repertorio. Y ellos, pero también ellas, lo escuchaban pacíficamente. Ellas, ahora convertidas en gatas (como se les denomina), podían contonearse sin miedo a ser fichadas. Pero distante a esa esquina rota de casco urbano también se escuchan las detonaciones del tra, del reguetón que parió Borinquen.


Pero, ¿qué es? Wikipedia expone que es una mezcla del reggae jamaiquino y del hip-hop. Aunque con el correr del tiempo ha llegado a ser un poco menos simplón que eso. Como raza híbrida que somos, proponemos también mejunjes en otros ámbitos. El reguetón es todo un género musical que fusiona la bachata, el merengue, el rap, la salsa y demás categorías musicales que fueron objetadas en un principio.

Del mismo modo, el reguetón propone un rompimiento de brechas culturales y sociales. No se limita a tratar temas corporales, sino otros tópicos de importancia colectiva. El que escucha reguetón no tiene que vestirse como tal, puede disfrutarlo en su ajuar predilecto, con su aperitivo seleccionado, con su peinado de preferencia…

Lo que empezó como un simple desahogo audible de muchachería pobre, incapaz de escribir versos gongorinos (o tan siquiera interesado en ello), inhábiles a pagar un estudio de grabación, se convirtió en todo un movimiento. Consecuentemente, el capitalismo se percató de que el reguetón, al principio títere rechazado, dejaba plata, lana, chavos, euros y sobretodo dólares. Eso explica que un reguetonero como Daddy Yankee y su “Gasolina” hayan sido el “spokesperson” de Pepsi.

De vuelta a mi espectro… Yo, que sigo intragente mirándolos mientras camino, diviso un batirde las “gatas” y de los “gatos”, que perrean (contra si) a su gusto, sin complejos. Será la misma historia si voy al chinchorro de la esquina, será identica la gesta si visito el lounge capitalino. Y no me falta orgullo de ese que pica en las entrañas, que te hace sonreír en disimulo y pienso: “por lo menos esto y la investigación de Aníbal nos tienen en primera plana internacional”.

servido por Laurie 3 comentarios compártelo

8 Diciembre 2007

La voladora aboricua' (Reportaje)

Se asomó originalmente en las leyendas chinas mucho antes que se concibiera la figura de Cristo. En Japón y en Tailandia, para la misma fecha, apareció vestida de colores brillantes y carnavalescos. En el occidente también afloró, tanto en la milicia como en la ciencia. No se sabe con certeza dónde y quién inventó a la que en Cuba llaman cometa y en Puerto Rico chiringa.

Según la versión digital de la Enciclopedia Británica[1](noviembre de 2007), se sospecha que la chiringa se inventó en China hace más de 3,000 años, se utilizaba en el Hemisferio Oriental principalmente como dispositivo de señalización militar. Los movimientos y los colores de éstas constituían mensajes que se comunicaban en la distancia entre destacamentos militares. A partir de esa época, la confección de cometas se dispersó alrededor del mundo, por Asia, Arabia, África y posteriormente a Europa y América. Otro hecho histórico sobresaliente relacionado con las chiringas fue el del diplomático y científico estadounidense Benjamín Franklin para el siglo XVIII. Éste experimentó con ellas para investigar los relámpagos y demostrar que había electricidad presente en las nubes durante una tormenta. Asimismo, en la década de 1890, se usaron para hacer mediciones meteorológicas, como registrar la velocidad del viento, la temperatura, la presión barométrica y la humedad. Actualmente, la chiringa tiene una fachada muy distinta a la original. Primariamente se hacían con madera de bambú y seda, mientras que hoy día se preparan con materiales sintéticos, en su mayoría plásticos.

Aunque no son del todo claros los inicios del cometa ni se precisa exactamente cómo llega a la Isla, su venida podría atribuirse a los distintos grupos que poblaron el País a partir del siglo XV. “Muchos de nuestros juegos tradicionales llegaron a Puerto Rico a través de los colonizadores españoles, los esclavos africanos y, más recientemente, por la influencia norteamericana. La herencia indígena también dejó un legado de juegos y tradiciones lúdicas que habría de enriquecer y fortalecer la cultura puertorriqueña,” reveló la profesora del Departamento de Educación en la Universidad Central de Bayamón, Lilliana López Cintrón, en el artículo La importancia de los juegos tradicionales publicado en El halcón, periódico de la Institución.

José Enrique Rivera González, biólogo marino retirado y ebanista, recuerda los juegos de su infancia en Cayey: “No había televisión, ni dinero, así que le dejábamos todo a la inventiva. La capacidad de entretenerse dependía de la capacidad manual que tuviéramos. Hacíamos trompos, bolones (canicas), chiringas, muñecos de trapo y muchos otros artefactos”. Sobre la creación de chiringas típicas, Rivera González, de 60 años, señaló que: “La temporada o fiebre de chiringas empezaba en el río, allí buscábamos guajanas indias para hacer el esqueleto de la chiringa, sino utilizábamos varillitas de palma como soporte. Después amarrábamos los palitos con el cordón que sobraba de enlazar pasteles. Como no había presupuesto para comprar la pega la hacíamos mezclando harina de trigo y agua, luego le pegábamos el papel de trazar o “tracing paper” por ser tan liviano”. Rivera González explicó que como proceso final se le ponían flequillos decorativos en los lados de la chiringa y que luego se le colocaba el “rabo” hecho de medias o calcetines viejos, por último, se le hacían unas grietas a la chiringa por donde se traspasaba el hilo que permitiría volarla.

Sobre las chiringas más populares, Rivera González comentó que aunque la más que se preparaba era la hexagonal o de seis lados, también se confeccionaban otras como: la estrella (chiringa en forma de equis), la picú (en forma de “T”) y el trompo que era una chiringa picú pero tridimensional. De otra forma, también elaboraban otras chiringas más sencillas y en papel blanco solamente, les llamaban el cajón y la capuchino; éstas no necesitaban de varillas para poder elevarse. Actualmente, Rivera González, está preparando un libro sobre los juegos tradicionales del lugar donde se crió, el desaparecido barrio El Hoyo en Cayey.

Si bien considera que la costumbre de hacer chiringas típicas ha mermado, Rivera González siente que ha contribuido al enseñarles a sus hijos a fabricarlas. Uno de ellos, José Rivera Rivera, de 21 años, manifestó el valor estético y emocional que tiene para él poder confeccionar este juguete tradicional. “Para mí esto es importantísimo porque es un arte, porque me requiere tiempo, me entretiene, mejora mis aptitudes motoras y es un buen pasatiempo familiar”. El joven también expuso que: “Esto lo que toma es media hora y un poco de más tiempo buscando los materiales, pero es accesible barato y divertido. La más que hacemos es la hexagonal y nos vamos a volarla al techo de nuestra casa. En el presente estoy preparándome para dar talleres sobre elaboración de chiringas a niños de Cayey”.

Por otro lado, la maestra jubilada, Gloria Escobar habló sobre su infancia en Luquillo y cuánto “gozaban” haciendo todo tipo de juguetes, en especial las chiringas. “…hacíamos carritos con latas de salchicha, jugábamos a la peregrina y volábamos chiringas, hay muchas tipos de éstas, nuestro pasatiempo era volarlas en la playa que hoy se conoce como La Pared, en Luquillo.”, enunció la mujer de 73 años.

“Mi vida completa la he vivido aquí (Luquillo). Para la décadas del 40 y 50 lo que hacíamos era coger papel de estraza o periódico para la cara de la chiringa, varillitas de pencas de palma para el soporte y para el rabo pedacitos de ropa vieja”, sostuvo Escobar.

Al presente en Puerto Rico se celebran festivales de chiringa. En Lajas se hace en febrero, en los municipios de San Lorenzo y Lares en marzo, en Arecibo, Aguadilla y Guayanilla en abril y en Vega Alta en julio.

También a nivel internacional se festejan distintas fechas para homenajear al cometa, como por ejemplo, el Día del Cometa en mayo 12 y el Día del Volar un Cometa en junio 15. Mientras que en Asia Oriental, se celebran competencias especiales en las que las chiringas se elaboran en forma de peces, pájaros o dragones; éstos pueden contar con silbatos que, al pasar el viento a través de ellos, emiten sonidos musicales.

Sobre la preocupación de que estos juegos desaparezcan, Rivera González dijo: “Los juguetes típicos están agonizando, los juegos de videos han venido a suplantarlos. Pero si le enseñamos un poco del valor y del provecho que se le saca a un juguete hecho acá, por nosotros mismo… si se genera una preocupación colectiva por la preservación cultural de éstos (los juguetes tradicionales) podemos lograr que por lo menos no se pierda el ejemplo de lo que un día existió”.

De igual forma, Escobar insiste en que las chiringas tradicionales no deben desvanecer, pues entiende que los juegos populares son básicos a la hora de formar al estudiante y de fomentarle el conocimiento histórico de la Isla. “Los juegos tradicionales son un excelente medio para propiciar el desarrollo plenario de cada individuo. Desarrollan la capacidad motora necesaria a la hora de integrar diferentes disciplinas… aprenden y se entretienen”, expresó. “Siendo maestra de educación especial durante casi toda mi vida, trataba integrar actividades donde utilizaran más las manos. Creo que aparte de enseñarle al estudiante sobre las materias básicas, al ponerlo a confeccionar juguetes tradicionales lo ayudas a desarrollar mejor coordinación en muchas áreas y le enseñas sobre su cultura y su historia también”, puntualizó Escobar.








[1] Kite. (2007). En Encyclopædia Britannica. Recuperado. November10, 2007, de Encyclopædia Britannica Online: http://www.britannica.com/eb/article-215107






Tags: chiringa

servido por Laurie 1 comentario compártelo


Sobre mí

Avatar de Laurie

Loqueras aleatorias

San Juan, Puerto Rico
ver perfil »
contacto »
Mi nombre es Laurie Garriga, tengo 21 años. Vivo en San Juan, Puerto Rico. Estudio en la Universidad de Puerto Rico, concentrándome en Periodismo y Estudios Hispánicos. Aprovecho y les cuento que me encanta leer (es casi una obligación en este gremio), escribir, explorar Río Piedras, la poesía y muchas cosas más. Quise hacer este blog para canalizar todas mis energías (vaya que son muchas), practicar la redacción y creerme que tengo la última palabra en algún argumento. ¡Qué lo disfruten!

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.








Fotos

Laurie Garriga todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera