Breve historia colonial de mi isla, Puerto Rico
Borinquen nació de las entrañas del mar, se le decoró con esmeraldas y frescura tropical. Sus primeros habitantes, comunidades primitivas arahuacas procedentes de América del Sur, marcharon a sus costas para bañarse de sol, para fundar su cultura. Cientos de años pasaron, brotaron mil cemíes, millares de cacicazgos, donde se disfrutaba una vida natural; jerarquía de una sociedad rítmica y cazadora.
El cuento no queda ahí, mis antepasados de Borinquen bella fueron conquistados y colonizados, perdonen los eufemismos, por una cultura europea. Dicha cultura, atrasada entre las otras súper-potencias de la época, se llevó el premio gordo al llegar a América equívocamente. No hubo areytos, ni bohiques que impidieran el saqueo de la Isla a manos de los recién llegados. Del 1506 al 1550 los españoles se dedicaron casi enteramente a explotar el oro de Puerto Rico. Cuando este escaseó, casi de la misma forma que los taínos, se incorporó al esclavo africano (del 1550-1835 aproximadamente) para que fungiera como la “mano de obra”. A falta de oro, ahora se comerciaba principalmente azúcar y café; luego se exportaría el ganado. Así fue como el mercantilismo europeo fue moldeándose a un capitalismo en pañales.
Durante los siglos subsiguientes, hubo millares de atropellos, de imposición religiosa, de fragor patriótico y ataques piratas (sobre todo luego de que España firmara el Tratado de Munster, que reconoce la titularidad de otros países en el Caribe, que hasta aquel momento había sido suyo). Las Antillas se volvieron un escenario de guerra, sobre todo Puerto Rico que fue reconocido por el monarca español Felipe VI como el “propugnáculo de América”, la más importante de las colonias hispánicas, por su localización estratégica con relación al resto de América. Por esa razón la Isla se mantuvo amurallada y llena de guarniciones o milicias que iban en defensa de los intereses de la Corona.
Dentro del transcurso del desarrollo de la vida colonial isleña también se forjó la mezcla cultural de distintas etnias y naciones que dieron lugar a la aparición del puertorriqueño. Dicha identidad se fortaleció con la aparición de la literatura boricua, donde se exalta la peculiaridad y diferencia que tenia ésta con la española. El siglo XIX fue escenario de grandes conflictos en el Nuevo Continente. En la primera mitad de éste se llevaron a cabo las grandes independencias de Latinoamérica. Estas gestas no pasaron por alto en la Isla, pero sí fueron sofocadas por las autoridades (cada folleto, libro, etc. con material libertador era censurado y castigado). El más famoso, no el único, movimiento en disidencia a la Corona española fue la revolución en Lares, ésta pretendía ser cónsona con el grito de Yara, ambas buscaban su independentismo. Lares fracasó porque el gobierno inteceptó una reunión en el municipio de Camuy, esto motivó a que se efectuara la revolución antes de tiempo, sin un entrenamiento militar adecuado y con falta de armas y provisiones por el cambio de fecha. Aunque no se logró la victoria Lares alcanzó que posteriormente se aboliera la esclavitud, el régimen de la libreta y que se brindara a la Borinquen derechos constitucionales. También demostró que había una identidad puertorriqueña, que sin importar la clase social (lo esclavos lucharían igual) se levantarían en pro a su descolonización.
Hubo varias figuras representativas de esta centuria como: Betances, Baldorioty, Hostos, Acosta y Tapia. Todos en sus distintas visiones lucharon para que su patria tuviera un sistema más democrático que, aunque no en gran tamaño, disfrutaron algunos isleños. El siglo XIX estuvo marcado por ardua actividad y persecución política a todo portavoz del independentismo. Pero también predominó el sector autonomista que favorecía la unión con la Corona pero exigía derechos, soberanía y constitución propia. A esto se le suma la fundación de distintas entidades puertorriqueñas en boga de la misma (Instituto de Cultura, Ateneo Puertorriqueño, Seminario Conciliar, entre otras). Al final del siglo, gracias a los esfuerzos boricuas y al sistema de gobierno liberal de España, entre otros aspectos, Puerto Rico logró tener su carta autonómica. La misma le concedía el sufragio, el derecho a escoger un gabinete local, derecho a elegir 19 diputados para las Cortes de Cádiz, la creación de un Parlamento bicameral, Consejo administrativo, Cámara de representantes, Cuerpo de Secretarios (de instrucción, justicia, hacienda, obras publicas y agricultura), libertad de comercio, entre otras estipulaciones. El pueblo estuvo satisfecho con dicha proclama, pero no duró mucho; estalla la Guerra Hispano-cubano-americana (conocida como la Guerra hispano americana).
Por los intereses expansionista que tenía Estados Unidos, este país tuvo en miras las escasas colonias hispánicas. Cuando estalla la Guerra de Baire en Cuba, buscó cualquier pretexto para acercarse a dicha isla y a la vez a Borinquen. Con el hundimiento del Maine se dio el paso esperado para la intervención norteamericana en el Caribe; éstos acusaban a España de haberles hundido el acorazado (cuando desde ese momento se supo que no era así), ese fue el pie forzado para intrusión norteamericana. Ahora si, desde que las trece colonias fueron ganaron su independencia (pues eso era remotamente Estados Unidos) el país tenía intenciones imperialista o como dijo Jefferson que quería anexarse a América “pedazo por pedazo” o John Adams cuando exclamaba, “no podemos ser sin Cuba y Puerto Rico” (hubo relaciones comerciales desde el siglo XVII con Estados Unidos con la harina de trigo que estos tenían y aquí se consumía pues con ella se creaba la hostia eucarística). Tanto es así que proclamo su primera expresión de política exterior con la ley Monroe que decía que cualquier intento de expansión de las naciones europeas de expandirse en América se iba a tomar como amenaza a la seguridad nacional y se iba tener represalias belicosas contra el país.
Bueno pues, los norteamericanos llegaron a Puerto Rico, no pudieron entrar por San Juan y entraron por Guánica, obviaron todo el intento español de cuadrar un armisticio e invadieron e hicieron suya la isla. El presidente de Estados Unidos, señor Mckinley, mandó a sus tropas a deshacerse de todo vestigio europeo en la Isla. Intentó cambiar la religión, el idioma, el gobierno y toda la cultura nacional. Sí, querido lector, sin ningún tipo de respeto al gobierno y a la Carta de Derechos que tenía Puerto Rico. “El secuestro de la soberanía” tan bien descrita por nuestro célebre patriota Pedro Albizu Campos. Mandaron gobernadores militares, cambiaron los secretarios de gobierno, establecieron la primera universidad de la nación, un sistema de instrucción en ingles (los mismo le pasó a Filipinas en dicho momento y a Guam), todo para americanizar (con mucha ayuda de su teocracia moderna y rehabilitada). Pero, NO PUDIERON IMPONERNOS SU IDIOMA, NI HACERNOS ESTADOUNIDENSES. Inventaron leyes como la Jones y la Foracker, que pretenden darle vida a un organismo que no lo tiene pues nuestra soberanía radica desgraciadamente en el Congreso de los Estados Unidos. Se invento el Comisionado Residente (que todavía existe), persona que representa la Isla en Washington, DC; pero no tiene ni voz, ni voto. Para 1898 Puerto Rico tenía 19 diputados en España con voz y voto… Juzgue por usted mismo. Desde el 1952 Puerto Rico es un Estado Libre Asociado (ELA), desde ahí tenemos un himno, bandera, escudo propio. El ELA transformó la sociedad agrícola de la Isla en una desbocada en la modernidad, fue una súbita transición entre tener los pies en el fango y luego en una fábrica. Actualmente batallamos con la definición de nuestro estatus, durante el siglo XX se han hecho varios plebiscitos pero ninguno con el respaldo de Estados Unidos. Nuestro idioma oficial es español, nuestra moneda el dólar y nuestra ciudadanía la americana (sin que se pueda apelar a tener la boricua, excepto por el caso de Mari Brás). Existen tres vertientes políticas en Puerto Rico: la independencia, la que propone hacernos un estado más de la nación americana (estadista) y el estadolibrismo (relación de estado libre y asociado con la susodicha nación). Actualmente nuestro ingreso per capita es menor que el del estado más pobre de los Estados Unidos.
Nuestro futuro (sin tomar armas) yace en el Congreso de los EEUU, ellos deciden qué hacer con nosotros. Los diversos partidos políticos se han unido para poder llegar a acuerdos en lo que está dispuesto a negociar y a darnos esta nación. Es increíble que la historia de la Isla durante los últimos siglos haya sido de un coloniaje avasallador. Más increíble todavía es que así escasamente cien años se nos haya impuesto un régimen eufemista y déspota. Obviando nuestro derechos, sí, esos adquiridos por los personajes geniales de la Borinquen. Mi intención es adoctrinar sobre la falta de consideración de derechos humanos, de políticas locales, de cultura que se llevó a cabo en Puerto Rico. Mi norte es plasmar la verdadera historia de nuestro régimen colonial, uno que le deja mucho más capital a ellos que a nosotros. Pero no todo es malo, sí se puede hacer algo. Podemos recuperar nuestra memoria histórica para que los personajes políticos no se burlen de nosotros, para poder ver las cosas del color que son, para discernir que los imperios no son tan grandes na’. Pudimos sacar a la Marina más poderosa del mundo de nuestro municipio de Vieques, donde hacía sus prácticas de tiro y contaminaba nuestros habitantes de cáncer. Sí, pudimos; lo hicimos todos como pueblo. ¿Porqué no despertamos de esa letanía y esa somnolienta mentira y exigimos la soberanía para nosotros? O mi recomendación, saquemos a los pitiyanquis ya, para empezarnos a gozar nuestra Borinquen, con su cielos y su sola bandera monoestrellada.
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Pequeña bibliografía
Moscoso, Francisco. La revolución de Puertorriqueña de 1868: el Grito de Lares. San Juan, P.R.: Instituto de Cultura Puertorriqueña, 2003.
Trías Monge, José. Puerto Rico, las penas de la colonia más antigua del mundo. San Juan, P.R.: Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1999.






Peperoncino dijo
Interesante historia de tu Puerto Rico...y muy buen blog amiguita
saludos!!!
4 Agosto 2007 | 01:38 AM