Apadrinarse
En diversas religiones se celebran actos protocolarios, bien podría ser la iniciación de la criatura en la fé cristiana con el bautismo o primera comunión o la aceptación a conciencia de ése atavismo religioso con la confirmación (entiéndase la opción de "confirmar" el dogma impuesto cuando pequeño).
Bueno, por donde sea que se le mire, dichos ritos sacramentales son complejos. Hace falta religión, aguas, hostías, curas y padrinos. Ahí quería llegar. El padrino tiene la responsabilidad de sustituir al padre si éste se ausente. Aunque en la actualidad quizás padrino no tenga esa connotación.
Un retrato muy interesante sobre esta figura la muestra la película "El Padrino", adaptación del libro de Mario Puzo. Es clásico del cine cuenta con una dirección genial de Francis Ford Coppola y varios Oscares en sus espaldas. Es una historia maravillosa que retrata la vida de la familia Corleone, entre retazos verdaderos y ficticios; sus quehaceres con la mafia y con un mercado cambiante e insertado en una sociedad norteamericana hipócrita, conservadora y religiosa. Mucho se ha dicho sobre éstos filmes, sobre las historias verídicas que narra, sobre el poder, sobre sus actores, en fin, sobre todo. El acto de apadrinar cambia radicalmente al ver a Marlon Brandon como padrino, uno muy convincente, que concede favores a sus ahijados. Cómo lo hacía? Repetía: "I'm gonna make him an offer he can't refuse". Ese ofrecimiento era enseñarle un arma y si decía que no a la petición solicitada le mataba.
La verdad es que tengo un enamoramiento con casi todas las películas de mafia: Casino, Untouchables, Godfather (I,II) y Goodfellas, por decir algunas.Y estaba quisquillosa pues quería mostrar una instancia que me sedujo. Es la escena, a mi entender, más poderosa, íntima y profunda de todas las películas de mafia que ha visto. Quizás de todas las películas en general. Les explico,sin delatar mucho, que Michael Corleone (representado por Al Pacino) y quién en estos momenos de la película se está conviertiéndo en el líder de la mafia del "gambling" norteamericano, acaba de descubrir que lo han traicionado. No les diré la traición, pero el culpable fue su hermano, Fredo. Es una pieza hermosa, aquí les dejo el vídeo.
(Están en Cuba cuando la Revolución, pues querían ponderar en la posibilidad de invertir en algún hotel allá. Al Pacino le indica a su hermano que hay un avión esperándolos para volver a Estados Unidos, pues el presidente cubano, Fulgencio Batista (ante lo avanzada de la Revolución) escapó del país. Es fin de año y Pacino besa a su hermano y le dice que ya sabe de su traición. Y con la frase clásica sella la escena: "You broke my heart, Fredo").


